
Echeveria agavoides
Nativa de matorrales templados de altura del centro de México. Está perfectamente adaptada al Valle: aguanta el frío nocturno y las heladas ligeras si el sustrato está seco.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Xerico
Porte compacta de 20 × 25 cm. Crecimiento perenne crecimiento continuo; exterior sol directo.
Sol directo pleno, mínimo 6 horas.
Riego por remojo cuando el sustrato esté completamente seco: cada 2 o 3 semanas en calor, casi nulo en invierno. Nunca sobre la roseta.
Ambiente seco. No requiere ni tolera humedad extra.
Entre 5 y 32 °C. Resiste heladas ligeras solo con el sustrato seco.
Sustrato mineral muy drenante, con tope de gravilla en superficie.
Retira las hojas basales secas tirando con cuidado hacia abajo. Corta la vara floral a la base cuando termine.
Fertilizante de cactáceas muy diluido, cada 6 u 8 semanas en primavera y verano.
Fertilizante para cactáceas bajo en nitrógeno, tipo NPK 5-10-10, diluido a un cuarto cada 6 u 8 semanas.
Especie nativa mexicana. Ojo con la cochinilla algodonosa entre las hojas de la roseta: es su plaga más común.
Se separan los hijuelos que brotan en la base de la roseta madre, ya con raíz propia. También prende por hoja completa desprendida de su base y oreada unos días.
Mezcla mineral con muy poca materia orgánica. Un tope de gravilla en la superficie mantiene el cuello seco y previene pudriciones.