
Quercus laeta
Nativo de los bosques templados de montaña del centro de México, entre 1800 y 2800 m. Es de las especies mejor adaptadas al clima del Valle, incluidas sus heladas.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Mesico
Porte arborea de 1000 × 800 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol directo pleno; resguardo ligero los primeros dos años.
Riego regular los primeros 3 años hasta que la raíz profundice. Después solo en sequías extraordinarias.
Humedad media, sin cuidados especiales.
Entre 5 y 28 °C. Resiste bien las heladas del Valle de México.
Suelo profundo con drenaje; conserva la hojarasca al pie.
Poda de formación solo en los primeros años, en invierno. Después limita la intervención a retirar ramas secas o peligrosas.
Composta al pie una vez al año. Evita fertilizantes minerales concentrados.
Composta o mantillo al pie una vez al año, al inicio de lluvias.
Especie nativa de enorme valor ecológico: sostiene aves, insectos y hongos locales que los árboles introducidos no albergan. Planta de legado, no de resultado inmediato.
Por bellota recién caída, que pierde viabilidad en semanas si se deja secar. Se siembra directamente en contenedor profundo porque desarrolla raíz pivotante desde el inicio.
Prefiere suelo profundo y con drenaje. Agradece el mantillo de hojarasca que él mismo produce: no lo retires del pie.