
Acer palmatum
Templado con estaciones marcadas. El invierno fresco del Valle de México es justo lo que necesita para dar el color de otoño; lo que hay que cuidarle es el sol intenso y el viento seco.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sombra parcial
Mesico
Porte arborea de 500 × 400 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior media sombra.
Media sombra o sol de mañana; resguardo obligatorio al mediodía.
Riego regular manteniendo el sustrato fresco. Vigila especialmente en maceta, donde se seca rápido.
Humedad media. Protégelo del viento seco, que le tuesta el borde de la hoja.
Entre 5 y 28 °C. Resiste el frío; sufre con calor seco y sol directo.
Sustrato ácido, suelto y fresco. Acolcha el pie.
Poda mínima y solo en pleno invierno, con la planta sin hoja: sangra con facilidad en otras épocas. Limítate a ramas secas, cruzadas o que rompan la silueta en capas.
Granulado de liberación lenta para acidófilas, una vez en primavera.
Granulado de liberación lenta para acidófilas, una aplicación al inicio de primavera.
Su valor está en la forma y el color de otoño. Ubícalo donde reciba luz de tarde por detrás: el follaje se transparenta y es su mejor momento.
Por sámara con estratificación en frío de 90 días. Las variedades de hoja y color seleccionados no salen fieles de semilla: esas se multiplican por injerto sobre patrón de la especie tipo.
Sustrato ácido, suelto y fresco. En suelo calcáreo desarrolla clorosis con hoja amarilla y nervadura verde.