
Casimiroa edulis
Templado subhúmedo de altura media, entre 1,500 y 2,600 m: exactamente el clima del Valle de México, de donde es nativo. Tolera heladas de hasta -4°C en ejemplares adultos, aunque una helada fuerte durante la floración de invierno arruina la cosecha del año. En CDMX es de los frutales nativos más confiables.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Mesico
Porte arborea de 1200 × 900 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno para buena cosecha. Tolera media sombra de joven pero fructifica menos.
Riego regular cada 7-10 días durante floración y llenado de fruto (febrero a junio). Suspender durante las lluvias de julio-septiembre. El estrés hídrico en el estiaje tira los frutos chicos.
Humedad moderada. Lo crítico no es la humedad del aire sino la constancia del riego en el estiaje.
De 5 a 32°C. Tolera heladas de -4°C de adulto; una helada fuerte durante la floración de invierno arruina la cosecha del año.
Suelo profundo, fértil y drenado. En arcilla, plantar en montículo elevado.
Poda de formación los primeros cuatro años para dejar tres o cuatro ramas principales bien distribuidas y abrir el centro a la luz. Después, solo poda de limpieza en invierno. Se puede contener la altura a 4-5 m con poda de rebaje anual, lo que además facilita la cosecha.
NPK balanceado en febrero y junio, más composta en la zona de goteo. Más potasio que nitrógeno para mejor fruto.
NPK 10-10-10 o similar, 200-400 g por árbol adulto repartidos en dos aplicaciones: una en febrero antes de la floración y otra en junio con las lluvias. Complementar con 10-20 kg de composta madura al año en la zona de goteo.
ADVERTENCIA OPERATIVA: da sombra muy densa (nada crece debajo) y raíz vigorosa, así que no plantarlo a menos de 5 m de construcciones ni sobre drenajes. El fruto maduro cae y se revienta: sobre banqueta, entrada de coche o alberca es un problema recurrente de limpieza y atrae avispas. Nota importante: la semilla y la corteza contienen alcaloides con efecto sedante e hipotensor y son tóxicas si se consumen; la pulpa es comestible y segura, pero nunca se muele la semilla. Por lo mismo, no dejar frutos caídos al alcance de perros.
Semilla fresca, que pierde viabilidad en pocas semanas: se siembra recién extraída del fruto y germina en 3-5 semanas. Sin embargo, el pie franco tarda 6-10 años en dar fruto y la calidad segrega, así que el material comercial se produce injertado (púa o escudete en primavera) sobre patrón de semilla, lo que adelanta la cosecha a los 3-4 años y garantiza el tipo de fruto.
Prefiere suelo profundo, fértil y bien drenado, pero se adapta a los suelos del Valle de México incluyendo los calcáreos. Tolera el agua dura de la red sin clorosis. No aguanta encharcamiento: en suelo arcilloso conviene plantarlo en montículo elevado.