
Bursera fagaroides
Semiárido tropical. En CDMX se cultiva bien en maceta a pleno sol, pero hay que atender dos cosas: no se riega durante las lluvias de julio-septiembre y se protege de las heladas de diciembre-enero, que dañan las ramas por debajo de los 0°C. En clima de origen es caducifolia por sequía; en CDMX lo será también por frío.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Xerico
Porte expansiva de 400 × 300 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno todo el día. En sombra no engrosa el tronco y pierde su carácter.
Riego solo cuando el sustrato esté completamente seco y solo en el periodo con hoja (junio a septiembre), cada 12-15 días. Cuando tira la hoja en otoño, se suspende el riego por completo hasta que rebrote en primavera. Regar un copal sin hoja es la forma más segura de matarlo.
Ambiente muy seco. Es su condición natural; no nebulizar nunca.
De 5 a 40°C. Protegerlo de las heladas de diciembre-enero: por debajo de 0°C se dañan las ramas. En CDMX conviene tenerlo en maceta para poder resguardarlo.
Mezcla de cactáceas con drenaje extremo: tezontle, arena gruesa y poca tierra. Nunca turba pura.
Poda mínima, solo para equilibrar la silueta, y siempre en seco antes de la brotación (abril-mayo). Los cortes exudan resina abundante, que es normal y sella la herida sola. No sellar con pasta. Nunca podar en temporada de lluvias: la herida húmeda se infecta.
Fertilizante de cactáceas a un cuarto de dosis, una o dos veces en verano. Nada más.
Fertilizante para cactáceas y suculentas, bajo en nitrógeno (tipo NPK 5-10-10), diluido a un cuarto de dosis, una o dos veces durante la temporada de crecimiento (junio y agosto). Nada el resto del año.
Es una de las especies de copal cuya resina se ha usado como incienso ritual en México desde época prehispánica, y de las Bursera más apreciadas como bonsái y planta de colección por su tronco engrosado y su corteza exfoliante amarilla. Muy valiosa ecológicamente en el matorral xerófilo. Advertencia operativa única y decisiva: se pierde por exceso de agua, nunca por falta. Si hay duda, no se riega.
Esqueje de tallo semileñoso de 15-25 cm tomado al inicio de la temporada de lluvias, dejando secar el corte al aire 3-5 días antes de plantar para que cicatrice y no se pudra. Enraíza en 4-8 semanas en tezontle o arena apenas húmeda. También por semilla fresca, que germina en 2-4 semanas pero produce ejemplares que tardan años en engrosar el tronco. Para bonsái y colección se prefiere el esqueje grueso, que ya trae calibre.
El drenaje extremo no es negociable: es la única causa real de pérdida de esta especie. Crece de forma natural sobre roca caliza y suelos esqueléticos, y tolera pH alcalino sin problema. En suelo de jardín que retenga agua durante la temporada de lluvias del Valle de México, el tronco se pudre desde la base.