Acalypha hispida
Tropical húmedo, y aquí está la advertencia principal: NO tolera heladas ni frío marcado. Por debajo de 10°C se detiene y tira hoja, y por debajo de 4°C sufre daño severo; una helada de -2°C, común en enero en la CDMX, mata la planta. En el Valle de México funciona como planta de interior luminoso, de invernadero, o de patio protegido en maceta que se resguarde en invierno.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Luz indirecta brillante
Humedo
Porte arbustiva de 150 × 120 cm. Crecimiento perenne crecimiento continuo; exterior media sombra.
Luz brillante indirecta o sol filtrado. El sol directo de mediodía la quema; la sombra profunda le quita la floración.
Riego regular que mantenga el sustrato siempre fresco pero nunca encharcado: cada 3-4 días en primavera-verano, revisando que los primeros 2 cm estén apenas secos. Reducir claramente en invierno. El marchitamiento por sequedad es rápido y visible en la hoja grande.
Necesita 60% o más de humedad ambiental. En el aire seco de la CDMX se le quema el borde de la hoja; agrupar plantas o usar humidificador funciona mejor que rociar el follaje.
De 16 a 30°C. NO tolera heladas: por debajo de 4°C hay daño severo y a -2°C muere. En CDMX, interior luminoso o maceta resguardable.
Sustrato ligero, fértil y ligeramente ácido, de fibra de coco con perlita. Vigilar la alcalinización por el agua dura.
Poda de renovación a un tercio al final del invierno (febrero-marzo), antes del arranque: rebrota con vigor y las inflorescencias salen en la madera nueva, así que sin esa poda anual la planta se alarga y florece cada vez menos. Durante la temporada, despuntar los tallos que se estiren mantiene la mata compacta. Retirar las espigas marchitas.
Líquido balanceado a media dosis cada 15 días de marzo a septiembre. Nada en invierno. Hierro si amarillea.
Fertilizante líquido balanceado tipo NPK 20-20-20 diluido a media dosis cada 15 días de marzo a septiembre. Suspender por completo de octubre a febrero, cuando el frío la frena. Quelato de hierro una o dos veces al año si aparece clorosis por el agua dura.
ADVERTENCIA OPERATIVA: no es una planta para plantar en suelo a cielo abierto en la CDMX. Su límite es la helada y en el Valle de México las noches de enero bajan de 0°C en casi toda la ciudad; se vende como planta de interior luminoso, de invernadero o de maceta con resguardo invernal. En tierra caliente —Cuernavaca, Cuautla, costas— es un arbusto de exterior espectacular. Segunda advertencia: pertenece a las euforbiáceas y su savia es irritante de piel y mucosas, y tóxica por ingestión; manejar la poda con guantes y mantenerla fuera del alcance de niños y mascotas. Vigilar araña roja y mosca blanca, que la atacan con facilidad en ambiente seco, precisamente el de la CDMX.
Esqueje de tallo semileñoso de 10-15 cm tomado en primavera o verano, deshojando la mitad inferior y aplicando enraizante; enraíza en 3-5 semanas en fibra de coco húmeda con calor de fondo y ambiente humedo (bolsa o propagador). Es el método estándar y da planta florida en la misma temporada. La semilla es poco práctica: rara vez cuaja en cultivo fuera del trópico.
Requiere sustrato fértil, ligeramente ácido y que conserve humedad sin encharcarse, un equilibrio que en maceta se logra con fibra de coco y perlita. Con el agua dura y alcalina de la red de CDMX el pH sube y aparece clorosis; conviene refrescar el sustrato cada uno o dos años y usar quelato de hierro si la hoja amarillea.