Tibouchina urvilleana
Subtropical húmedo sin heladas. En CDMX es cultivable pero delicada: tolera hasta 2°C, y una helada de -3°C quema el follaje y puede matar un ejemplar joven. Funciona en patio protegido, junto a un muro que guarde calor, o en maceta que se resguarde en invierno. En Cuernavaca o Xalapa es un arbusto de exterior espléndido.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol parcial
Humedo
Porte arbustiva de 300 × 200 cm. Crecimiento perenne crecimiento continuo; exterior sol directo.
Sol de la mañana con sombra al mediodía. A pleno sol del estiaje se quema el follaje aterciopelado.
Riego regular que mantenga el sustrato fresco pero nunca encharcado: cada 3-4 días en el estiaje. Reducir en invierno. Nunca dejar secar el cepellón por completo: suelta todos los botones.
Necesita 60% o más de humedad. En el aire seco de la CDMX marchita las puntas; protegerla del viento y mantener mantillo.
De 10 a 28°C. Tolera hasta 2°C; a -3°C se quema el follaje y puede morir un ejemplar joven. Patio protegido o maceta resguardable.
Sustrato ÁCIDO (pH 4.5-6.0) de turba y hojarasca de pino. Es la planta más sensible a la cal del lote.
Poda de formación y renovación al final del invierno (febrero-marzo), recortando un tercio: florece en la madera del año, así que sin esa poda anual se alarga y florece cada vez menos. Despuntar los brotes durante la temporada da mata más compacta y más botones. Retirar las flores marchitas.
Fertilizante para acidófilas cada 3-4 semanas de marzo a septiembre, con quelato de hierro cada dos meses. Obligatorio en CDMX.
Fertilizante para plantas acidófilas (tipo azaleas y camelias), alto en fósforo y potasio, cada 3-4 semanas de marzo a septiembre. Quelato de hierro cada dos meses durante la temporada de crecimiento, que en la CDMX es obligatorio, no opcional. Suspender de octubre a febrero.
ADVERTENCIA OPERATIVA: es la planta más exigente de este lote y conviene ser franco al venderla. Necesita tres cosas que la CDMX no da de forma natural: sustrato ácido, agua sin cal y humedad ambiental. Con el agua de la red se clorosa sin remedio a menos que se acidifique el sustrato y se aplique hierro de rutina; sin eso, el cliente la pierde en un año o dos y lo atribuye a mala suerte. Va mejor en maceta —donde el sustrato se controla— que en suelo, y mejor con agua de lluvia captada. A cambio, su floración violeta es una de las más espectaculares que existen y florece varios meses. Para un cliente que quiere flor morada sin complicaciones en CDMX, la jacaranda o el Duranta son opciones mucho más agradecidas. Nota: el commonName venía capturado como «tibutina»; el nombre correcto es tibuchina o tibouchina, también llamada flor de araña o princesa.
Esqueje de tallo semileñoso de 10-15 cm tomado en primavera o verano, deshojando la mitad inferior, con enraizante y ambiente húmedo (propagador o bolsa) más calor de fondo; enraíza en 4-6 semanas. Es el método estándar y conserva el tipo de flor. La semilla es diminuta y germina en superficie, pero las plántulas son muy delicadas y tardan tres años en florecer.
Es la planta más sensible a la cal de todo este lote y hay que decirlo claro: exige pH ácido de 4.5 a 6.0, y con el agua dura y alcalina de la red de la CDMX desarrolla clorosis férrica severa —hoja amarilla con nervadura verde— que la debilita hasta matarla. Requiere acidificación del sustrato y quelato de hierro como mantenimiento rutinario, no como emergencia.