Cuphea hyssopifolia
También se busca como «trueno de Venus».
Subtropical templado. En CDMX funciona bien pero es sensible al frío: con heladas de -2°C se quema el follaje y con -4°C se pierde la parte aérea, aunque rebrota de la base en marzo si la raíz no se congeló. Junto a un muro que guarde calor o en zona templada de la ciudad pasa el invierno con daño mínimo y florece casi todo el año.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol parcial
Mesico
Porte compacta de 45 × 50 cm. Crecimiento perenne crecimiento continuo; exterior sol directo.
Sol pleno a media sombra; florece bien en ambos, cualidad poco común.
Riego regular cada 4-6 días en el estiaje de marzo-mayo, sin dejar secar del todo el cepellón. Reducir en la temporada de lluvias y en invierno. No es xerófila: el descuido de riego se paga con puntas secas y caída de flor.
Humedad moderada. Su follaje fino transpira; ubicarla protegida del viento seco del estiaje.
De 5 a 32°C. Sensible al frío: con -2°C se quema y con -4°C pierde la parte aérea, pero rebrota de la base en marzo.
Suelo fértil y drenado, ligeramente ácido a neutro. Quelato de hierro si amarillea por el agua dura.
Recorte de renovación a un tercio al final del invierno (febrero-marzo), que la mantiene compacta y multiplica la floración. Durante la temporada, un despunte ligero cada dos meses conserva la forma de cojín. Sin recorte anual se vuelve leñosa por el centro, se abre y florece solo en las puntas.
Alto en fósforo y potasio a media dosis cada 4 semanas de marzo a septiembre. Sí agradece abono regular.
Fertilizante alto en fósforo y potasio, tipo NPK 10-30-20, diluido a media dosis cada 4 semanas de marzo a septiembre. Suspender de octubre a febrero.
Es una de las plantas de flor más rentables para el jardín de la CDMX: florece prácticamente todo el año, funciona tanto a sol como a media sombra, se mantiene compacta con un recorte, y sirve para borde bajo, seto enano, maceta, jardinera y macizo. Es además un imán extraordinario para abejas, mariposas y colibríes, que visitan sus flores diminutas de forma constante. Es especie nativa de México y Guatemala, lo que suma valor ecológico. Advertencias honestas: es sensible a las heladas —conviene ubicarla protegida y advertir que en enero puede verse maltratada— y necesita riego más regular de lo que su aspecto de planta rústica sugiere. No es tóxica. Nota de mostrador: "trueno de Venus" es su nombre comercial más usado, aunque no tiene relación con el trueno (Ligustrum).
Esqueje de tallo semileñoso de 6-10 cm tomado en primavera o verano, deshojando la parte inferior, con enraizante y humedad constante; enraíza en 2-4 semanas con muy buena tasa. Es el método estándar de vivero y da planta comercializable en pocos meses. La semilla es diminuta y germina en superficie, pero el esqueje es mucho más rápido y fija el color de flor.
Prefiere suelo fértil y bien drenado, ligeramente ácido a neutro. Tolera el agua dura de la red aunque con el tiempo puede aparecer un ligero amarilleo, corregible con quelato de hierro. No aguanta el encharcamiento de la temporada de lluvias en suelo arcilloso.