Senecio praecox
Templado semiseco de altura, entre 2,000 y 2,600 m: es la especie emblemática del Pedregal de San Ángel y está literalmente en su casa en el sur de la Ciudad de México. Tolera las heladas nocturnas de diciembre-enero sin daño alguno —de hecho florece durante ellas— y el calor seco de mayo. Ninguna planta del catálogo está mejor adaptada a la CDMX que esta.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Xerico
Porte arbustiva de 200 × 150 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno todo el día. En sombra los tallos se ahílan y pierde el porte en candelabro.
Riego solo en el periodo con hoja (junio a septiembre) y solo si la lluvia falla, cada 12-15 días. Cuando tira la hoja en otoño, suspender por completo hasta el rebrote de junio. Regarla sin hoja es la forma más segura de pudrirla.
Ambiente muy seco. Es su condición natural; no requiere ninguna atención.
De -4 a 32°C. Tolera las heladas del Valle sin daño y de hecho florece en pleno invierno, entre diciembre y febrero.
Tezontle o gravilla volcánica con poca tierra. Crece sobre lava casi sin suelo; el drenaje extremo es obligatorio.
Poda mínima, solo para equilibrar la silueta o retirar tallos dañados, y siempre en seco antes del rebrote (abril-mayo). Los cortes exudan látex y cicatrizan solos; no aplicar pasta. Nunca podar en temporada de lluvias, porque la herida húmeda se infecta y la pudrición avanza por el tallo carnoso.
No se fertiliza nunca. El abono arruina la silueta y favorece la pudrición.
No requiere fertilización de ningún tipo. Su hábitat natural es roca volcánica prácticamente sin suelo.
Es la planta emblemática del Pedregal de San Ángel y probablemente la especie mejor adaptada de todo el catálogo al sur de la Ciudad de México: crece sobre la lava, no pide agua ni abono, aguanta heladas y sequía, y tiene el calendario invertido —hoja en lluvias, floración amarilla en pleno diciembre-enero, cuando el jardín está vacío. Es la elección natural para jardín de rocalla, xerojardín o restauración del matorral del pedregal, y sostiene polinizadores nativos en la época del año en que hay menos néctar. Advertencia: como muchos Senecio contiene alcaloides pirrolizidínicos, hepatotóxicos por ingestión; no es una planta para consumir ni para dejar al alcance de ganado, aunque no representa riesgo por contacto. Segunda nota: se pierde por exceso de agua, nunca por falta. Si hay duda, no se riega.
Esqueje de tallo de 20-30 cm tomado al inicio de las lluvias, dejando secar el corte al aire 4-6 días para que cicatrice bien antes de plantar —paso indispensable en un tallo tan carnoso—; enraíza en 4-8 semanas en tezontle apenas húmedo. También por semilla, que germina con las lluvias pero produce plantas de crecimiento inicial muy lento. Para restauración del pedregal se prefiere el esqueje grueso, que ya trae calibre.
Crece de forma natural sobre lava y suelos volcánicos someros, casi sin suelo, y ahí es donde da su mejor porte. Tolera el pH alcalino y el agua dura sin problema. El drenaje extremo es la única condición: en tierra de jardín que retenga el agua de las lluvias de julio-septiembre, los tallos carnosos se pudren desde la base.