Rhododendron indicum
Acidófila estricta: el agua dura de la CDMX la mata por clorosis. Sustrato ácido, agua de lluvia y sombra parcial. Tóxica (grayanotoxinas).
Templado húmedo con inviernos frescos. Tolera hasta -10°C, así que las heladas del Valle de México no la matan, aunque una helada sobre los botones florales ya formados arruina la floración del año. Lo que realmente le cuesta trabajo aquí no es el frío sino la sequedad del aire y la dureza del agua.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sombra parcial
Humedo
Porte compacta de 100 × 90 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior media sombra.
Sombra parcial o luz filtrada. Sol suave de la mañana; nunca sol de la tarde.
Frecuente y sin dejar secar el cepellón: cada 2-3 días en estiaje y cada 4-5 el resto del año. Preferentemente con agua de lluvia captada. Si el cepellón llegó a secarse del todo, sumergir la maceta en una tina veinte minutos para rehidratarlo.
Ambiente húmedo. Agradece rociar el follaje en las mañanas secas de marzo-mayo, nunca sobre la flor abierta.
De -10 a 28°C. Resiste el frío del Valle; una helada sobre los botones arruina la floración del año.
Sustrato ÁCIDO de pH 4.5-5.5, ligero y siempre fresco. Nunca tierra de jardín común.
Podar INMEDIATAMENTE después de la floración, en cuanto se marchitan las flores, y no más tarde: los botones del año siguiente se forman en verano, así que una poda de otoño o invierno elimina toda la floración. Retirar flores secas y despuntar ligeramente para compactar. Tolera bien la poda de formación, razón por la cual es una de las especies clásicas del bonsái satsuki.
Específico para acidófilas con hierro quelatado, media dosis mensual de marzo a septiembre.
Fertilizante específico para plantas acidófilas, con hierro quelatado y reacción ácida, diluido a media dosis una vez al mes de marzo a septiembre. Suspender durante el invierno.
ADVERTENCIA OPERATIVA: el agua de la red de la CDMX es dura y alcalina, y regar con ella una azalea durante meses le sube el pH del sustrato hasta que deja de absorber hierro; la planta amarillea, deja de florecer y muere sin causa aparente. Es el error más común con esta especie y hay que decirlo en la venta: agua de lluvia captada siempre que se pueda, sustrato ácido específico y fertilizante para acidófilas. Segundo: es TÓXICA. Toda la planta contiene grayanotoxinas, que provocan vómito, salivación, arritmia e hipotensión si se ingieren; incluso la miel de sus flores puede ser tóxica. Precaución con niños pequeños y mascotas. Tercero, aclaración de catálogo: esta ficha corresponde a Rhododendron indicum, también llamada Azalea indica, que son la misma especie. Se distingue de la Azalea y la Azalea Arbusto del catálogo, que son variantes de conducción de Rhododendron spp., y de las azaleas boleadas y topiarias, que son formas de poda comercial y no especies distintas.
Por esqueje semileñoso de brotes del año, tomado a fines de primavera o principios de verano, de 8-10 cm, con hormona de enraizamiento y en sustrato ácido de turba y perlita bajo campana o nebulización. Enraíza en 6 a 10 semanas. También por acodo simple de ramas bajas. La semilla es viable pero muy lenta y no reproduce el color de flor de la variedad.
Es acidófila ESTRICTA: necesita pH entre 4.5 y 5.5 y en suelo neutro o alcalino no puede absorber hierro, se clorosa —hojas amarillas con nervadura verde— y muere lentamente. En la CDMX, donde el suelo suele ser neutro a alcalino y el agua de la red es dura, plantarla directamente en tierra de jardín es condenarla. Va en maceta con sustrato ácido, o en cama elevada con sustrato sustituido por completo.