Buxus microphylla var. japonica
Boj japonés, especie distinta del Buxus arrayán (B. sempervirens) del catálogo. Muy lento pero ideal para topiario. Tóxico por ingestión.
Templado. Tolera hasta -15°C, así que las heladas del Valle de México no le representan problema; en inviernos muy fríos y secos el follaje puede tomar un tono bronceado que se recupera en primavera. Es una de las especies de seto más confiables para el clima de la CDMX.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol parcial
Mesico
Porte compacta de 120 × 100 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol parcial a pleno. Mejor color con algo de sombra en la tarde.
Riego cada 5-7 días, sin dejar secar el cepellón, y más frecuente en maceta durante el estiaje. No encharcar.
Humedad moderada y constante. Raíz superficial que se seca rápido.
De -15 a 32°C. Las heladas del Valle no lo afectan; puede broncearse en invierno seco.
Suelo ligero, fresco y bien drenado, de pH neutro a ligeramente alcalino. Mantillo recomendable.
Es la especie de topiario por definición: tolera el recorte repetido y rebrota desde madera vieja. Recortar dos o tres veces al año, de primavera a inicios de otoño, con tijera limpia y afilada. Evitar recortar en pleno sol de mediodía —las hojas cortadas se queman— y en heladas. Cada tres o cuatro años conviene aclarar el interior para que entre luz y aire, porque un seto demasiado denso se ahueca y favorece hongos.
Abono equilibrado de liberación lenta, en primavera y a mediados de verano.
Abono equilibrado de liberación lenta, tipo 12-12-12, una vez en primavera y otra a mediados de verano, esparcido en la superficie y regado. En seto recortado con frecuencia, el aporte de nitrógeno ayuda a reponer el follaje cortado.
ADVERTENCIA OPERATIVA: primero, aclaración de catálogo. Este es Buxus microphylla var. japonica, el boj japonés, más compacto, más tolerante al sol y de hoja más pequeña; es una especie distinta del Buxus arrayán (B. sempervirens), el boj europeo, que también está en el catálogo. Comparten el nombre común boj y el uso, pero no son la misma planta, y conviene distinguirlas por nombre científico. Segundo, sanitario: el boj es susceptible al tizón del boj, un hongo que produce manchas oscuras en la hoja, rayas negras en el tallo y defoliación rápida en clima húmedo y con follaje mojado; se previene regando al pie y no por aspersión, y aclarando el interior del seto para que ventile. Existe además una plaga, la oruga taladradora del boj, que ha devastado setos en Europa y Asia; conviene vigilar. Tercero: TODA la planta es tóxica por ingestión, hojas incluidas, con alcaloides que provocan vómito y diarrea; el riesgo es bajo por el sabor amargo, pero vale mencionarlo. Su raíz es superficial y no agresiva, apta junto a muros y pisos.
Por esqueje semileñoso de 8-10 cm tomado a fines de verano, con hormona de enraizamiento y sustrato arenoso a media sombra; enraíza en dos o tres meses, con buena tasa pero lentamente, como todo en esta especie. Es la única vía práctica: la semilla es lenta e irregular y no se usa comercialmente.
Prefiere suelos ligeros, frescos y bien drenados, con pH neutro a ligeramente alcalino: es de las pocas plantas de este lote que agradece la cal, así que el agua dura de la red no le afecta. Su raíz superficial pide mantillo para conservar humedad y temperatura estables.