
Dracaena angolensis
La sansevieria de hojas cilíndricas, casi siempre vendida trenzada. Dos cuidados propios: aflojar el amarre de la trenza y jamás despuntar una hoja, porque deja de crecer.
Originaria de zonas áridas del suroeste africano. En CDMX va en interior o patio techado; no tolera helada.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Luz indirecta brillante
Xerico
Porte erecta de 100 × 50 cm. Crecimiento perenne crecimiento continuo; interior.
El sitio más luminoso posible con luz indirecta; tolera sol suave de la mañana.
Riega muy poco: sustrato seco por completo y unos días más. Una vez al mes en invierno. Es la que menos agua pide del grupo.
No requiere humedad ambiental ni rociado.
Entre 16 y 30°C. Protégela de las heladas: no sobrevive a la intemperie en invierno.
Mezcla de cactáceas muy suelta con tezontle o arena gruesa.
Si viene trenzada, revisa y afloja la liga o rafia que la ata: al engrosar las hojas, el amarre las estrangula y las marca. Nunca cortes la punta de una hoja: ahí está el meristemo y esa hoja deja de crecer para siempre.
Media dosis de abono para cactáceas una vez al mes, solo en primavera y verano.
Fertilizante para cactáceas (NPK 5-10-10) a media dosis, una vez al mes entre abril y septiembre.
Tóxica para perros y gatos por saponinas. Las puntas son rígidas y picudas: no la pongas a la altura de la cara de un niño.
Por división de los hijuelos que emite el rizoma. También enraíza por esqueje de hoja cilíndrica enterrada unos centímetros, pero tarda muchos meses en emitir el primer brote.
Es la más sensible al exceso de agua de todo el grupo. Con riego frecuente el rizoma se pudre y las hojas cilíndricas se ablandan desde la base.